LEY FASCISTA ESPAÑOLA CONTRA INTERNET
es un artículo de Justo de la Cueva fechado el 3 de julio de 2002 y publicado por primera vez en gallego-portugués, traducido por los camaradas de Primeira Linha en el nº 25 (Julio-Agosto-Septiembre de 2002) de la revista ABRENTE (http://www.primeiralinha.org/).
LEY FASCISTA ESPAÑOLA CONTRA INTERNET
Los pájaros vuelan. Los peces se mueven en el agua. Las vacas dan leche. Porque está en su naturaleza respectiva volar, moverse en el agua y dar leche. Los regímenes fascistas promulgan leyes fascistas. También porque está en su naturaleza, predicho y prescrito en su ADN. Porque están genético-estructuralmente determinados a hacerlo. El régimen actual de la España del Rey que Franco nombró es un régimen fascista. Es sólo la metamorfosis nazifascista de la España del sanguinario dictador genocida que Franco fue. Que conserva bajo su disfraz aparencial de asquerosa mariposa "democrática" los espantosos elementos nazifascistas del asqueroso gusano del franquismo. ¿Hay que explicar eso a los gallegos que padecen como Presidente al viejo fascista que fue Ministro de Franco, se jactó de que el Consejo de Ministros del que formaba parte asesinara al héroe comunista Grimau y persiguió a Bergamín por denunciar las torturas a los mineros asturianos?
El pasado 27 de junio de 2002 el Pleno del Congreso de los Diputados español aprobó una ley fascista: la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información y Comercio Electrónico. Caracteriza a los gobernantes fascistas de la España del Rey que Franco nombró mostrar su congénita estupidez al fabricar siglas. Uno de esos estúpidos congénitos colaboradores de Felipe Gozánlez parió la muy adecuada sigla MULA (que nombra aun animal estéril) para designar en los 80 al Mando Unificado de la Lucha Antiterrorista. Otro estúpido congénito colaborador de Aznar ha parido la sigla LSSI para esta ley sin caer en la cuenta de que traiciona su oculta naturaleza. LSSI, vale decir Las SS en Internet. SS [Schutzstaffel]: el Escuadrón de protección de Hitler y de los jerarcas nazis que se mutó en la policía y los guardianes de los campos de concentración y en la pieza clave de la política nazi de conquista y exterminio.
Un Estado fascista es un Estado SIN DERECHO. Un Estado en el que las leyes son arbitrarias y contradicen las pomposas proclamaciones de derechos y de garantís de los ciudadanos. La España de Franco era un Estado fascista así en el que las leyes fascistas que promulgaba violaban una y otra vez los derechos "constitucionales" proclamados en el Fuero de los españoles. La España del Rey que Franco nombró es también un Estado fascista así. Sus leyes arbitrarias violan una y otra vez la Constitución (ya cojitranca de suyo) de 1978.
La LSSI hace también eso. Supone una clara violación de la configuración constitucional de los derechos fundamentales a la Libertad de Expresión e Información (art. 20), así como de la Privacidad, Intimidad y Secreto de las Comunicaciones (art. 18) y en todo caso carece del rango necesario para afectar a estos derechos fundamentales pues, conforme al art. 81 de la Constitución, su tramitación debería haber seguido los trámites de la Ley Orgánica. Además invade competencias de otras entidades y poderes públicos convirtiendo una vez más los Estatutos de Autonomía en papel mojado, en soeces burlas que mienten competencias para las naciones y regiones del Estado español que luego arrebatan leyes fascistas como ésta.
Como ley fascista que es constituye una falsificación desde su mismo origen. Miente que se promulga para cumplir una exigencia legal de la Unión Europea. Miente que se trata de trasponer a la legislación española la directiva 2000/31/CE sobre comercio electrónico, sobre comercio por Internet. Pero NINGÚN ARTÍCULO de esa directiva habla de la información a través de Internet que es a lo que se dedica con mal empleado entusiasmo la LSSI.
La LSSI es un intento fascista desesperado por introducir la censura en Internet. Por controlar el suministro de información atacando a la libertad de expresión en la Red. Por introducir graves riesgos para intimidad de los internautas a quienes convierte en presuntos culpables violando así otra vez la Constitución española de 1978 en la crucial defensa que su texto hace de la presunción de inocencia.
Intento desesperado porque Internet es incensurable. Las webs que corran riesgo de ser clausuradas o masacradas con las absurdamente desorbitadas multas que la LSSI posibilita EMIGRARÁN de los servidores situados en el Estado español. Pero la LSSI es un experimento. De nuevo la España del Rey que Franco nombró se convierte en campo de pruebas para la oleada de fascistización que los Estados Unidos y la Unión Europea están cabalgando. Se trata de un intento de control político de Internet que no tiene precedentes en ningún país occidental, Se trata de intentar un "desalojo en el ciberespacio".
No se puede impedir que una web esté publicada en Internet: el gobierno fascista español fracasó hace unos meses cuando intentó impedir que la Asociación Contra la Tortura tuviera publicada en Internet la lista de los policías y guardias civiles torturadores que habían sido condenados o estaban procesados por torturas. Acobardó para que la cerrara al servidor español que tenía alojada la web con la amenaza de una multa muchimillonaria pero Internet reaccionó y en vez de una florecieron decenas de ediciones de aquella web en servidores solidarios de varios continentes. La LSSI aumenta la facilidad para repetir chantajes económicos similares pero además inicia el experimento de intentar ejercer control sobre Internet atacando legalmente a las personas físicas que están bajo la autoridad de Estado español.
El pasado mes de abril una aplastante mayoría de 460 votos a favor ninguno en contra y 3 abstenciones se opuso al bloqueo del acceso a páginas web como forma de regular la Red. Se opuso a que los Estados puedan obligar a los Proveedores de Servicios de Internet (ISP) a restringir la entrada a determinados sites. Pero la Unión Europea de los Quince Tiranos (los Jefes de Estado y de Gobierno que componen el Consejo Europeo que antidemocráticamente acaparan el poder ejecutivo, legislativo y judicial en un órgano para el que nadie les ha elegido y que nadie controla) es muy poco de fiar. La Presidencia española de la UE durante el primer semestre del 2002 ha conseguido otro éxito fascista: El 30 de mayo de 2002, el Parlamento de la Unión Europea decidió, en discrepancia con la directiva sobre protección de datos de 1997 y desestimando las recomendaciones del Comité para los derechos civiles del propio Parlamento, APROBAR el almacenamiento de datos de todas nuestras conexiones telemáticas (teléfono, móvil, fax, chats, Internet) sin que existan pruebas de delito. De este modo, se otorga a los Estados miembros de la UE la potestad de aprobar leyes nacionales sobre el almacenamiento de datos digitales, o mantener las existentes haciendo caso omiso de la Directiva de la UE. Precisamente uno de los EMPEORAMIENTOS que la tramitación parlamentaria de la LSSI ha logrado sobre su ya mal texto incial lo ha impuesto el ministerio del Interior al obligar a los proveedores de servicios de Internet a almacenar los datos de tráfico de todos los usuarios durante un año.
El régimen fascista de la España del Rey que Franco nombró ataca así fascistamente a Internet y a los internautas que tienen la desgracia de ser sus súbditos. La torpe e ineficaz gestión del Gobierno de Aznar ha convertido a España en el penúltimo país de la UE por su tasa de acceso a Internet. En vez de trabajar por lograr la emigración de sus súbditos al ciberespacio (impidiendo por ejemplo que el precio de la conexión ADSL española sea con la portuguesa el más caro de Europa) Aznar se preocupa de facilitar que lo Policía española (eso a la en el franquismo la GESTAPO enseñó a torturar "científicamente", esa que ha visto condecorar por Aznar al torturador Melitón Manzanas, agente colaborador de la GESTAPO) pueda controlar a los internautas.
La cabra tira al monte (y a desfilar con la Legión). La España fascista ha hecho una ley fascista contra Internet.